domingo, 24 de febrero de 2013

Crónicas desde Namibia: Viaje al Sur




Namibia es un territorio extenso, de más de 800 000 km², y sólo algo más 2 500 000 habitantes, está constituido por 14 regiones. Son reconocidas 9 lenguas oficiales, el uso del Inglés facilita la comunicación entre las diferentes etnias, su capital es Windhoek, una bella y limpia ciudad de sólo 250 000 habitantes.

La historia de Namibia y Cuba están entrelazadas por lazos de sangre, nuestro pueblo combatió a los racistas sudafricanos, en su intento de apoderarse de Angola, la lucha heroica de combatientes cubanos, angolanos, namibianos y las contundentes victorias en el campo de batalla, logró preservar la independencia de Angola, acordar la independencia de Namibia y contribuir al fin del Apartheid.

La cooperación con Namibia, es ahora contra el subdesarrollo, una relación Sur-Sur en diversos campos, donde predomina el sector de la salud, aunque no es la única actividad en que se lleva a cabo el intercambio entre ambas naciones.

Participan otras profesionales como: profesoras, pescadores, entrenadores de deportes, ingenieros, geógrafos, arquitectos, estas tres últimas especialidades forman parte de mi grupo de trabajo.

Nos distribuimos por todo el país y trabajamos como consultores, apoyando la actividad técnica, donde es necesario el asesoramiento a las autoridades locales.
Hoy nos toca hacer una visita al sur del país, en la región de Karas, un territorio más grande que Cuba, pero sólo posee 70 000 habitantes. Destacan sus bordes fronterizos con Sudáfrica y el Océano Atlántico, su lengua oficial, además del inglés, es el Nama y el Afrikáans. Posee las reservas más grandes del mundo de diamantes aluviales, otras actividades económicas son la pesca y la ganadería.

 Es un territorio seco, donde se encuentran los desiertos de Namib y Kalahari. Alberga especies de animales y vegetales únicas en el mundo.
 
La decisión de realizar el viaje fue tomada a última hora, debí trabajar todo el domingo para dejar saldado los asuntos pendientes, incluyendo varias cartas, relacionadas con las próximas vacaciones a nuestra Patria, sé que hay muchos corazones apretados por la separación y la distancia.
No es para nada asunto menor, sobre todo, y siempre sobre todo, por nuestras colegas femeninas, que ni a dos días de vuelo de la Patria, pueden quitarse de sus hombros la nostalgia por sus seres queridos y el sentido de responsabilidad por los hijos, padres, hermanos, sobrinos... Me miran sin hablar y yo entiendo sus mensajes, parecen decir... apúrate, por favor.
El carro demorado, todos estamos levantados desde horas muy tempranas, en realidad yo estoy despierto desde media madrugada, sin sueño, revisé el correo y Facebook, sé que esta hora es la que prefieren mis amigos para comunicarse, entre las 20h00 y las 23h00, tenemos cerca de 5 horas de diferencias.
Veo que a Dalia, le resulta interesantes algunas imágenes que he colgado recientemente, siento su cálido apoyo en lo que hago y expresó, no sé si piensa igual que yo, pero no hace falta.
Me gusta visitar el muro de Maribel, una cristiana a la que le dediqué la foto del Cristo de La Habana, siempre con imágenes muy bellas y oportunas de denuncia social, le confesé, con pena, que era ateo, pero siento una profunda admiración por las personas de fe que hacen realidad, en la práctica, las doctrinas religiosas.
Alejandra me causa sorpresa, parece una enamorada apasionada de la naturaleza y demuestra su indignación hacían aquellas personas o instituciones que destruyen el medio ambiente y por consiguiente el hábitat natural del hombre.
Soledad, le gusta Silvio y Aute, en realidad son gustos comunes, es profesora, como Alejandra, trasmite mensajes de fuerte impacto. Defiende a su Presidenta, como Paloma, de los ataques de la derecha y de opiniones encontradas de otros sectores más progresistas, creo que hace bien, Cristina es una estadista valiente y tendrá un lugar muy especial en la historia de su país.
Cecilia es una persona muy activa, parece no descansar, comprende la importancia de crear conciencia. Nuestra amiga Elena la mantiene despierta con su café mañanero.
También, el periodista del periódico La Damajagua, Orlando Frombellida, me apoya con sus comentarios, es de Bayamo, lo que me permite, de alguna manera, estar más cerca de la patria Chica.
Yolanda, es una amiga venezolana, defiende las causas noble de América Latina, su muro es especialmente atractivo, de una belleza plástica, sus mensajes son más sutiles, pero no por eso, menos válido.
 
El carro por fin aparece son cerca de las dos de la tarde, hay 500 kilómetros por recorrer, se me ocurre que a mis amigos y allegados, tal vez, le interesen viajar por la otra geografía, a mí me resultaba fascinante oír hablar de África, con su fauna y grandes sabanas, en mis días de estudiante.

Tal vez mis textos no tienen valor literario, pero puedo hacer crecer sus fantasías, en estos tres días de trabajo, cerca de la frontera con Sudáfrica, podremos conocer más este hermoso país.
Mis acompañantes, Mercedes y Rosa, ingeniera y arquitecta, el conductor un funcionario namibiano.
Hablamos durante el viaje en español, con la clásica locuacidad del latino. Parece, atormentado el nativo, escuchándonos, durante tantas horas, en la lengua de Cervantes, pero es respetuoso y no dice nada.
En el paisaje predomina la gran llanura, cubierta de un pasto raquítico, hace muchos meses que no llueve, algunas manchas verdes son pequeños arbusto de marabú esparcido en toda la superficie; es una zona ganadera, aunque no se observan animales.
El paño amarillo es roto por cadenas de montañas truncas, y aisladas colinas, que salpican el paisaje. Veo una manada de mandriles cruzar raudo la vía, están acostumbrados a la civilización, el flujo vehicular no parece asustarlos. Son abundantes, lo he apreciado también en otros recorridos similares en esta zona.

La rica fauna africana es más exuberante hacia el norte, es común ver jirafas, elefantes, cocodrilos, hipopótamo... que sólo son visibles, en nuestros países, en las visitas al Zoológico.

Se observa, en el horizonte, un hermoso atardecer y una creciente luna llena. Las luces del pueblo son visible, nos espera en la calle, para indicarnos el camino, el arquitecto Emilio, brinda su casa para nuestra estancia, mañana empiezan los recorridos.

Debí continuar con la segunda parte del textos hace algunos días, en esta suerte de Crónica de Viaje al Sur de Namibia, pero me ha faltado el tiempo adecuado para escribir.

Quizás, para allegados y amigos, estas líneas tenga el valor de permitir conocer una nación de muchos contrastes: geográficos, económicos, sociales, culturales... es algo que se puede localizar, tal vez en los libros, aunque las impresiones personales marcan la diferencia; en todo caso será el legado, que me llevo, cuando este hermoso país sea sólo un recuerdo en la memoria.

La región de Karas, cuya capital es el pueblo de Keetmanshoop, es la más septentrional de Namibia, separada de Sudáfrica por el majestuoso río Orange, el segundo más importante de África, con su más de 2 000 kilómetros de extensión.

El nombre de la región de Karas es de origen nativo, de la etnia Nama, que predomina en estos lugares; hace referencia al “quiver tree” la planta más conocida en el país, también nombrada como carcaj o aljaba, tal vez por la forma cilíndrica de la planta, que semeja la cartuchera que usan los arqueros para transportar sus flechas.
El pueblo de Keetmanshoop, una de las regiones administrativas de Namibia, situada en la encrucijada de dos importantes carreteras y sobre el ferrocarril Trans-Namib de Windhoek a Upington en Sudáfrica, es considerada la capital y centro económico del sur del país. Su población es de más de 20 000 habitantes, en Cuba con esa población podría tener categoría de ciudad.

Su origen fundacional se remonta a 1866, unos años antes se había establecido la sociedad misionera Renata para extender la Fe a la población Nama local. El pueblo debe su nombre al comerciante alemán Johann Keetman que apoyó económicamente la misión, pero nunca estuvo en el lugar.

Durante la ocupación de Namibia, por el régimen del Apartheid, conocida entonces por África del Sudoeste, la ciudad sirvió como capital administrativa del batustán de Namaland.

Siguiendo con nuestro historia, el pequeño equipo cubano empezó una nueva jornada de trabajo, la arquitecta Rosa y la ingeniera Mercedes, viajaban más al sur para participar, en el chequeo de una obra de infraestructura técnica en un asentamiento local.

Yo permanezco en el pueblo de Keetmansoop para visitar las oficinas de mis colegas, Emilio y Rosa, conocer de su labor y entrevistarme con autoridades locales para ventilar asuntos de trabajo. El tiempo restante era una magnífica oportunidad de ponerme en contacto con la cultural local.

El primer “impacto” lo recibí en la propia oficina del Consejo Regional donde en su entrada se aprecia  una gran piedra redondeada que los pobladores del lugar identifican con un meteorito y que por sus características externa yo tengo dudas razonables sobre su veracidad.



La primera impresión citadina era positiva, comparativamente con otros asentamientos urbanos, el centro del asentamiento, presenta un adecuado nivel de urbanización, buen nivel de servicios, regulaciones urbanas que se aprecian en su entramado espacial y edificado...

Su población se distingue por sus peculiaridades raciales que la diferencian de otras etnias nativas africanas, son de corpulencia pequeña, y de un tono de piel relativamente claro.

No podía dejar de notar lo atractivo de sus mujeres, con sus acentuadas curvaturas y pesos adicionales, donde Dios manda.

Leí en algunas parte que estas formas anatómicas están asociadas a una mejor capacidad de la mujer de tener una exitosa fecundidad, tal vez de ahí los estereotipos de la belleza femenina, donde la sabia naturaleza juega su papel al preserva la especie con la selección de sus mejores ejemplares, pero tranquilas, mis colegas, en este mundo hay espacios para todos los gustos.

Al ver a las Namas caminar por sus calles no podía dejar de sonreír al recordar a un conocido locutor de la radio cubana que decía algo así... oiga amigo!!!, dígame la verdad, usted conoce algún cubano que no se le haya torcido "el pescuezo", más de una vez, al ver pasar una hermosa criolla...
El Nama es una lengua caracterizada por el uso de chasquidos, en la actualidad la mayoría de los Nama hablan el afrikáans.

Un nativo me explicó que el chasquido, que produce un sonido, que a mí se me antoja que suena igual que cuando descorchamos una botella de Sidra o Champán, se produce para representar el acento o la fuerza de pronunciación en las palabras.

No creo que usted oiga nada más inusual que una conversación entre Namas, es algo así como si los españoles descorcharan botellas al mismo tiempo para celebrar el triunfo en la Copa del Mundo de Futbol.

En los hitos constructivos de la ciudad destacan la parte edificada por los primeros inmigrantes europeos, fundamentalmente alemanes, donde la iglesia Renana de la misión, edificada en 1895 es uno de sus mejores exponentes con sus moldes góticos y su arquitectura de piedra, hoy es un museo que fue declarado Monumento Nacional en 1978.

Esta joya maestra de la arquitectura del país, de apariencia rústica, pero con una belleza plástica que evoca con fuerza épocas pasadas y los orígenes de sus primeros pobladores.

Una amiga de la red al ver la foto en mi álbum me confesó que ese sería el lugar que ella seleccionaría para casarse.

Otro sitio de interés es el antiguo correo edificado en 1910 que es fiel reflejo de las técnicas constructivas de la época.
 
Con las últimas fotos del atardecer termina mi trabajo de reportero aficionado, mañana nos esperan casi 500 kilómetros de recorrido a topar con el borde fronterizo con Sudáfrica y unos de sus principales accidentes geográficos, el río Orange.

Salimos temprano en la mañana y yo estoy pensando qué tenido mucha suerte con este interesante viaje de trabajo, el paisaje me recuerda los bellos paisajes del sur de la provincia cubana de Granma, pero sin el mar y el verdor de nuestras montañas. Aquí la aridez del desierto que nos rodea por el oeste y este va definiendo la flora y la fauna del lugar.

En mi mente me imagino un gran parque temático que nombraría “Grupo Orográfico Sur de Namibia”, sería el paraíso de los geólogos y el placer de los que sólo admiramos el paisaje, que inunda todo nuestro campo visual. En esta tierra parece haberse combinados todos los accidentes geográficos: pequeñas colinas brotan por doquier en la inmensa llanura, otras veces son mesetas que se extienden durante kilómetros, las montañas adquieren formas caprichosas, masas rocosas desprovistas de vegetación, montañas cubiertas de arenas, elevaciones verdes, azules, negras, los yunques se crean en zonas elevadas, desgastada por la erosión, tal vez en millones de años... y sobre todo un cielo azul increíble, siempre creí que el cielo del trópico tenía esa primicia. Nuestro equipo participa en el chequeo de obra de una futura urbanización, por ahora se ejecuta su infraestructura técnica.

Las actuales viviendas de los pobladores del lugar hacen pensar en un país de contraste; al fondo se observa las aguas del gran río Sudafricano. La aridez del lugar sugiere un paisaje marciano, pero de un atractivo paisajístico único.





Emprendemos la retirada cargados de recuerdos imborrables, debemos desandar, al menos, 1 000 kilómetros para llegar a la capital.

Arribamos justo una hora antes de la actividad prevista para celebrar en la capital Namibiana el 201 Aniversario de la Independencia de Venezuela y...”sin sacudirse el polvo del camino”...nos unimos a la comunidad latina para celebrar esta fiesta de “Nuestra América”. (Texto e imagen gráfica, José Alberto Zayas Pérez)










viernes, 22 de febrero de 2013

“Bayamo, más de 500 años de Historia”

Bajo el slogan “Bayamo, más de 500 años de historia” la ciudad se prepara para conmemorar, este año, sus 500 años de fundada el 5 de noviembre de 1513; sus hijos allende al océano, en la hermana República de Namibia, se unen al jolgorio popular y podrán todo su empeño para acompañar a nuestro pueblo en tan importante acontecimiento.
Porque Bayamo esta en el corazón de cada cubano, como lo estuvo en el alma de José Martí cuando expresó…”Ustedes y yo somos bayameses porque yo tengo de Bayamo el alma intrépida y natural”.
Fue tierra de generales Mambises en la guerra contra España, escenario del inicio de la lucha de Fidel con los ataques a los cuarteles de Santiago de Cuba y Bayamo, en cercanos parajes tocó tierra el yate Granma, traía abordo hombres cargados de sueños y esperanzas para el bien de la Patria. Bayamo fue además puerta de entrada a la Sierra Maestra, principal territorio donde transcurrió la contienda bélica.
Cuna de la Nacionalidad Cubana y de la Cultura Cubana, simiente de patricios que trascienden los ámbitos locales como el bayames José Joaquín Palma, autor de la letra del Himno Nacional de Guatemala, aún se le considera el “...más predilecto de sus hijos adoptivos.”
Suelo del "Padre de la Patria",  primer Presidente de la República en Arma, Carlos Manuel de Céspedes y de Perucho Figueredo, autor de La Bayamesa, Himno Nacional Cubano:
Al combate corred, bayameses,
que la Patria os contempla orgullosa;
no temáis una muerte gloriosa,
que morir por la patria es vivir.
En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumidos;
del clarín escuchad el sonido:
¡a las armas, valientes, corred!
La ciudad de Bayamo es una ciudad que se renueva y muestra su nueva imagen, en cada escuela, hospital, espacio público, calle, inmueble, en su mobiliario urbano, el cuidado, en los mínimos detalles de su espacio construido, que asombran a los visitantes y aumentan el sentido de identidad de sus pobladores con su entorno físico.
La ciudad es la capital de la provincia de Granma, situada al sureste de Cuba a unos 756 kilómetros de la capital del país, La Ciudad de La Habana.








Tiene una población cercana a los 150 000 habitantes. Su base económica fundamental son los servicios, la industria y la agricultura.
Sus principales potencialidades, para un crecimiento sostenido en armonía con su entorno, son: el suelo agrícola y para las urbanizaciones, recursos hídricos, recursos humanos capacitados, yacimiento de materiales de construcción…
Y lo más importante posee una visión de futuro que comparten sus autoridades, las instituciones públicas y privadas y sus ciudadanos, que viven orgulloso de su ciudad y de sus tradiciones patrióticas y culturales.

Lo Real Maravilloso de Namibia: El meteorito de Hoba.

Cuando se recorre  el norte del territorio de Namibia llegamos a una configuración vial conocida por “Triangulo de Otavi”  o  “Triángulo de Oro”  conformado por los asentamientos urbanos de Otavi,  Tsumeb y  Grootfontein, eje de importantes confluencias viales y punto de partida para acceder a puntos distantes de la geografía local.
Dentro de estos pueblos   destaca el hermoso pueblo de Grootfontein, ubicado en la región  de Otjozondjupa, un asentamiento urbano que resalta por su verdor y por conserva algunos de los códigos de la arquitectura Alemana del siglo pasado.  Este lugar habitado tiene el privilegio de poseer en su cercanía uno de los mayores atractivos  turísticos del país, el meteorito de Hoba del Oeste.

Veinticuatro kilómetros lo separan del sitio, al cual se accede por un terraplén bien conformado, mostrándonos  un espacio de singular belleza natural, erigido  en medio de la sabana.
Una sencilla construcción de piedra, a modo de fachada, nos da la bienvenida. En un pequeño local podemos encontrar la historia del meteorito de Hoba en varios idiomas, para recordarnos la diversidad de visitantes de todo el mundo  que se siente atraídos por el lugar. No falta la artesanía típica, donde la rica fauna Africana está presente en diversos objetos, decorativos o utilitarios,  predomina la madera como material de trabajo.
El equivalente a dos dólares USA, nos abren simbólicamente la puerta del Parque. La primera impresión positiva la pone su   vegetación, que aunque de poca altura y   escaso follaje que se hace acompañar   por  una gran variedad de  plantas xerófilas, permitiendo crear el entramado necesario para mostrar  a su único actor, el meteorito de Hoba.  Yace en el fondo del pequeño anfiteatro de piedra, pero sus créditos son lo suficientemente atractivo   para atraer al público a sus gradas.
Es el meteorito conocido más grande en la Tierra con un peso inicial de 66 toneladas  y consta con el  privilegio de tener la masa de hierro mayor de  nuestro planeta. Su nombre lo adquiere  por caer en la granja Hoba Oeste. Fue descubierto  en el año de 1920 y reposa en este lugar desde hace más de 80 000  años.
Para detener su deterioro y preservarlo para generaciones futura fue declarado como Monumento Nacional en 1955


Lo Real Maravilloso de Namibia


Leí un escrito del señor Luis Racionero, Director de la Biblioteca Nacional de España,  que cuenta que cuando Hernán Cortés divisó la ciudad de Tenochtitlan, escribió en una carta a Carlos V: "Por no saber poner nombres a estas cosas, no las expreso".
No puedo dejar de recordar a Alejo Carpentier al escribir su sentir ante la inesperada realidad Americana. Él si supo encontrar la frase exacta para poner nombre a las cosas inesperadas o inusuales, al definirlas dentro del concepto de “Lo Real Maravilloso”. De alguna manera, ya en otro contexto, me hizo evocar al  gran novelista cubano, ante los hechos insólitos, que también acompañan la vida, en estas tierras del Sur.
En estas elucubraciones estaba cuando  un correo, de una persona amiga, que vive allende al océano, me hablaba que había leído  sobre un pueblo fantasma que existe en Namibia.
Quede desnudo ante mi ignorancia y para mi sorpresa descubrí, que más de dos años de estancia en este país, del suroeste de África, no son suficientes para revelar  todo el sortilegio de su rica geografía y menos aún permitir mi ilustración en el conocimiento  de la  etnografía  de esta nación, habitada por tan diversas etnias que conforman la patria namibiana.
Es cierto, que ya no estamos en la época de la conquista con sus pioneros que mostraban al mundo el encanto de lo desconocido. Escritores, turistas de paso y enciclopedias digitales nos  revelan  un mundo poco familiar a nuestras raíces, y tal vez por eso, su atractivo, como estímulo a nuestra  fantasía, esa que nos acompaña desde la infancia y que cesa sólo con la muerte.
Estamos ante un inmenso territorio, así piensa alguien que procede de la pequeña Cuba. Namibia tiene  algo más de siete veces la extensión territorial de nuestro país, que es de sólo 110 00 Km2, pero contradictoriamente posee  casi cinco veces menos población que nuestra Patria, con cerca de dos millones y medio de habitantes. El país se divide en tres regiones físico geográfica: el desierto de Namib, una meseta Central y el desierto de Kalahari.
Pero esta caracterización no nos permite visualizar toda la riqueza paisajística y faunística de estas tierras, con sus numerosos  accidentes geográficos, encabezado por grandes ríos, su variada fauna Africana, sus importantes  parques naturales,  como el Parque Nacional de Etosha.
Su gran desierto, el Namib, considerado el más viejo del mundo y abarca una gran extensión que  va desde el río Orange, que traza el límite con la república Sudafricana, en su porción Sur, hasta el río Kunene,  que tiene borde fronterizo con la república de Angola, en su límite norte.
Otro panorama que impacta los sentidos, se recibe cuando  se recorre la tierra Namibiana, en un dilatado embrujo  paisajístico que se prolonga por de más de 2 000 Km, de sur a norte.
En su parte Sur,  destaca su zona desértica, con su gran planicie, quemada por el ardiente sol, con una raquítica vegetación adaptada a las condiciones extremas de las zonas áridas y donde la ganadería, la pesca y los recursos mineros, en especial sus famosos diamantes aluviales,   dan vida a la actividad productiva local.
En esta zona, el paño ocre amarillo parece romperse por un semillero de  colinas que aparecen de la nada, que junto con sus cadenas montañosas, le dan al sistema Orográfico,  diferentes formas y colores,  donde  la erosión ha ido tallando las diversas formas de una manera caprichosa.
Rompiendo el espacio natural, serpentean, las bien conformadas carreteras, teniendo como telón de fondo las notables elevaciones. Las vías  generalmente son de  dos sendas, por donde los vehículos circulan a gran velocidad, con la hipotética prohibición expresa, de no descender  su  cuenta milla por debajo de 140 km por hora, en una especie de loca carrera por acercar lugares habitados que están   geográficamente distantes.

Al norte, la naturaleza nos regala, en una muestra de su vigor,  su rica fauna, favorecida por su copiosa  vegetación, donde la abundancia de grandes ríos y el escurrimientos de las aguas en época de lluvia,  muchas veces desde territorios vecinos, como la zona sur de Angola, hace florecer la vida.
No sin razón,  se localizan en esta zona,  los mayores conglomerados humanos, animal y vegetal del país. En su reverso, la vida biótica,  enfrenta, de forma recurrente, su ciclo natural, causante de  grandes inundaciones, en la época de lluvia,  ocasionado grandes pérdidas de vidas humanas y afectando  la infraestructura edificada. En las últimas décadas  se han incrementado los  riesgos  de afectación, por inundación, como resultado de la actividad antropogénica  que se desarrolla en este medio natural.
Si los grandes escenarios impresionan por su extensión, no menos impacto sentiremos al descubrir pequeños, y no tan pequeño espacios, creados por la actividad creadora del hombre y reconocer los valores culturales y las tradiciones de este pueblo milenario. 
Explorar  los  sitios que  nos da la naturaleza, erigidos en  lugares notables, en un  paciente trabajo de millones de años.  O tal vez, el disfrute único,  de saber de  la existencia de un   “objeto caído del cielo” que alberga en su territorio, como el meteorito de Hoba.
Así podremos adentrarnos en las diversas facetas, que le dan su inusual atractivo a este suelo,  como la  historia del Castillo de Duwisib, que asociamos a la época del Medievo. El hombre que dirigió su edificación, atrapado en medio de la circunstancia de una conflagración Mundial, supo  crear  un Oasis  en el desierto, a bien resguardo de los avatares de la época.
Los detalles de su edificación, que incluía la transportación de las piedras, traída de la vieja Europa, para edificar un recinto hermoso, como homenaje  a su esposa, que nos recuerda, al menos en la intensión,  las motivaciones que tuvo el emperador musulmán Shah Jahan, de la  dinastía mongola, cuando construyó su Taj Mahal, en la India.
Conocer la historia del pueblo fantasma de Kolmannskuppe o Kolmanskop, en  dialecto africano. Un sitio nacido con la “fiebre de los diamantes”, donde palpita el mismo espíritu del  oeste Norteamericano, con su bien conocida “fiebre del oro”, y hoy yace silencioso, arropado por la arena del desierto, después que su último habitante lo abandono, hace más de 50 años. 
Hacia el norte encontramos el  parque de Ruacana, con sus hermosas Cataratas cayendo estruendosamente, a cientos de metros de altura, para dejar una fuerte emoción en el visitante.
Trasladarnos,  una vez más al  sur,  para  recibir la fuerte impresión que provoca  la contemplación del Cañón del río Fish, que es uno de los cañones más largo del mundo. 
Ilustrarnos con  la historia del Bosque petrificado de Khorixas; asombra saber que  la edad de los fósiles que allí se encuentran son de unos 260 millones de años.
Podríamos seguir en esta especie de encantamiento, descubriendo muchas de las realidades maravillosas de este país.  Ya  tienen muchas de las referencias, las páginas digitales de Internet  le harán viajar a  estos sitios. Yo hice mi parte, ahora les toca a ustedes, estimados colegas,  nutrirse  de las historias y las bellezas de esta Tierra, que renace con fuerza, dejando atrás los vestigios del Colonialismo y del odioso régimen del Apartheid que sometió a este pueblo por muchas décadas.